El rendimiento positivo del mercado inmobiliario de Miami persiste debido a la alta demanda, impulsada tanto por inversores locales como internacionales, y se ve favorecido por su limitado inventario. De hecho, Miami se posiciona como la cuarta en cuanto a la apreciación anual de precios de viviendas en Estados Unidos, según el índice US CoreLogic S&P Case-Shiller.

De acuerdo con la última actualización del informe de precios de viviendas de la Miami Association of Realtors, se espera que las tasas hipotecarias continúen disminuyendo en 2024, posiblemente alcanzando el 5,25% a finales de año.

Latinos en Miami

La inestabilidad política ha sido el principal impulsor del flujo de capital desde América Latina hacia Miami, y el perfil de los inversores en la región sigue siendo consistente: individuos con alto patrimonio o profesionales con ingresos elevados y ahorros.

Argentinos y venezolanos han estado presentes en este mercado durante décadas, mientras que los chilenos comenzaron a participar después de la crisis política y social de 2019. El impulso inicial para la entrada de chilenos al mercado inmobiliario en Miami ocurrió en 2019, y se espera que esta tendencia se mantenga e incluso se vea fortalecida por el reciente tratado de doble tributación aprobado.

¿Existe una burbuja inmobiliaria?

Según los expertos, no hay indicativos de ello. A diferencia de otras áreas, como Phoenix, donde los precios cayeron debido a las tasas, en Miami persiste una demanda significativa, impulsada tanto por compradores internacionales como por la migración local hacia Florida. Además, la llegada de grandes empresas a la ciudad, como Uber, Microsoft, IBM y Amazon, en busca de precios más asequibles que en Silicon Valley, también ha influido en el mercado.

¿Qué pasa con el cambio climático?

El cambio climático ha tenido un fuerte impacto en la industria inmobiliaria y ello quedó en evidencia, sobre todo, en Acapulco (México), una ciudad que se destruyó tras el paso del Huracán Otis.

En julio de 2021, un edificio de condominios ubicado en Surfside construido hace 40 años se derrumbó. Este evento gatilló que las certificaciones de seguridad sean más rigurosas y también obligó a los edificios a contar con una reserva suficiente para cubrir un porcentaje del valor del inmueble.

Este porcentaje se debe cumplir para 2025, por lo que los gastos comunes (por mantenimiento de la edificación y sus áreas comunes) han subido. Hay edificaciones que no tenían la reserva y que han tenido que ir pagando todos los meses. Eso sí, en EEUU esto corre por cuenta del dueño, no del inquilino.